Cinco señales de alerta y peligro

(Fuente: http://www.virtus.org):

1) Estar Alerta.
2) Supervisar todos los programas.
3) Conocer las señales de peligro.
4) Controlar el acceso.
5) Comunique sus preocupaciones.

1) Estar Alerta.
Los padres deben saber qué sucede en la vida de sus hijos y prestar atención a las más leves señales que indiquen algún problema. Los padres deben observar a sus hijos, escucharlos y hablar con ellos. Al estar en comunicación es más fácil detectar cualquier síntoma de peligro, como cambios en el comportamiento, agresividad, cambios de temperamento, pérdida de interés en la escuela, descuido en la higiene personal.
a) Hable con sus hijos.
b) sus hijos sepan que le pueden contar todo a sus padres.
c) Escuche a sus hijos.
d) Observe a sus hijos.
e) Que Enseñar a los hijos cuáles son sus partes íntimas y que no todos los niños y adultos pueden verlos o tocarlos.
f) Hable frecuentemente con sus hijos sobre protegerse a si mismos.
g) Enseñe a sus hijos sobre qué hacer si alguien intenta tocarlos.
h) Enseñe a sus hijos sobre qué hacer si alguien los hace sentirse incómodos.
i) Dado que probable que los hijos no puedan o no sepan verbalizar el problema, es importante estar alerta a los síntomas.

2) Supervisión de todos los programas que se realicen en las comunidades, escuelas, sedes sociales, eventos, etc.
Todos los programas para niños deben contar con supervisión. Los abusadores de menores siempre buscan formas para estar a solas con los niños. Es más difícil que encuentren la oportunidad para cometer el abuso si saben que están siendo monitoreados.

a) Identificar áreas aisladas y desarrollar sistemas apropiados para su uso.
b) No permitir que los menores ingresen a las áreas que son sólo para el personal (baños, comedores, alojamientos).
c) Reuniones con niños sólo donde otros adultos puedan acceder.
d) Animar a los padres a involucrarse en los programas que se están desarrollando.
e) Revisiones completas y regulares de los programas en actividades para los menores.
f) Implementar programas de seguridad para ingresos y egresos para los adultos al dejar y recoger niños.

3) Conocer las señales de peligro para reconocer tempranamente los indicios de una relación impropia con un niño o joven.

Se puede identificar un abuso potencial antes de que ocurra.
Algunas conductas impropias de un adulto hacia un niño o un adolescente:
a) Desalienta a otros adultos para que no supervisen o participen en una actividad en que ellos están involucrados.
b) El probable abusador siempre quiere estar a solas con los niños.
c) Le gusta más estar con niños que con adultos.
d) Regala cosas a los niños sin autorización de los apoderados para ir preparando el abuso a través del grooming (‘engrupir’).
e) Se sobrepasa con caricias.
Siempre quiere hacer cosquillas o jugar a las luchas.
f) Piensa que las reglas no se aplican en su caso.
g) Permite a los niños participar en actividades que sus padres les prohíben.
h) Utiliza malas palabras o les cuenta chistes de doble sentido a los niños.
i) Muestra pornografía a los niños.

4) Controlar el acceso. Ser cuidadosos en la selección del personal que trabajará con niños o adolescentes. Para ello:

a) Difundir el compromiso de mantener a los niños resguardados y a salvo de abusos.
b) Pedir que se haga una solicitud por escrito a quienes vayan a trabajar con niños; empleados y voluntarios.
c) Requerir certificado de antecedentes.
d) Realizar entrevistas frente a frente.
e) Verificar todas las referencias.
f) Revisar las reglas y políticas para los adultos que trabajan con los menores regularmente y exigir que todas las personas las cumplan.

5) Comunique sus preocupaciones.
Éste es quizás uno de los pasos más difíciles, pero también el más importante en el proceso de eliminación del abuso sexual de menores.
Contarle a alguien que nos sentimos incómodos con alguna situación o comentar si existe la sospecha de cualquier tipo de abuso. Estar más atentos a nuestros propios sentimientos y no esperar a que sea demasiado tarde para actuar. Superar la ley del silencio que impone quien busca abusar. Es recomendable que la comunicación sea al mismo tiempo perentoria y enérgica, sea también criteriosa en la forma, de modo de no agregar daños adicionales al del propio abuso.
a) Hablar con la persona involucrada.
b) Hablar con el supervisor inmediato de la
c) persona.
d) Hable con algún miembro de la comunidad o de la escuela.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s