El negocio está en los intereses

El Mercurio, 17 de septiembre
El Mercurio, 17 de septiembre

Frecuentemente, se encuentra en el diario consejos acerca de las finanzas. El miércoles, 17 de septiembre, El Mercurio tuvo un artículo que me llamó la atención: “Mi orden, mi presupuesto, mis deudas”, escrito por Javier Fuenzalida Garretón, profesor de Finanzas en la Universidad del Desarrollo.

Entiendo los consejos, y, como fue un artículo bastante general, no tengo un problema con tanto de lo que se presentó en el artículo. Tengo un grave problema con lo que no fue escrito.

El artículo presenta como uno puede “renegociar un crédito de consumo ya tomado con un banco”. Da un ejemplo de que uno puede salvar dinero renegociando la deuda para una tasa de interés mensual menor. Bien, hasta allí.

Sin embargo, el artículo no presentó dos cosas:

  1. No se da el sumo del impacto de su ejemplo. Dio un ejemplo de un crédito de $2 millones de pesos con una tasa de 1% mensual, y pone una ficha que demuestra el pago de intereses mensuales y el saldo insoluto hasta el final del pago. En otra ficha, demuestra con los últimos seis meses con una tasa de .85% y el pago de intereses mensuales y el saldo insoluto hasta el final del pago. No da el sumo por cada ejemplo. Yo calculé, de su ejemplo, un pago de $133.000 pesos de intereses por el préstamo pagado a una tasa de 1%. El pago total de intereses en la tasa de .85% (en los últimos seis meses) es $127.653. Entre los dos, hay una diferencia de solo $5347 pesos. El ejemplo requiere mucho trabajo (y algunos otros pagos, como multa por pagar anticipadamente, que no es contada en el ejemplo) por muy poco resultado.
  2. Tampoco no se presenta una alternativa de endeudarse. El sumo de pago de intereses en un préstamo a una tasa de 1% es significativo, como mencioné arriba,  es $133.000 pesos. Eliminando los intereses, una alternativa no presentada, es un impacto mucho mayor de lo que sugiere el autor, profesor Javier Fuenzalida Garretón.

Conclusión: aún mejor que reducir la tasa de interés es no adquirir la deuda para un crédito de consumo. En vez de pagar intereses al banco, con el lujo de invertir sus $5347 pesos en un almuerzo, uno puede tomar decisiones acerca de que hacer con sus $133.000 pesos. Uno puede comprar hoy el nuevo televisor, y pagar en cuotas con los intereses, o ahorrar y pagarlo en efectivo sin el pago de intereses.

Su vida familiar será mucho más rico sin echar a perder su trabajo en pago de intereses no necesarios. Por eso, hay que tener disciplina con sus finanzas. Hay que saber cuanto gastas. Hay que hacer un presupuesto familiar. Tenemos recursos en esta página web: https://parroquiansa.cl/recursos-pastorales/las-finanzas-de-la-familia/

Para el banco y las tiendas, “el negocio está en los intereses” (como el Padre Rómulo me dice). Para tu familia, la alegría estar en el presupuesto familiar.

P.D. El Mercurio tiene otro artículo hoy que es pertinente (presentado aquí por su Twitter):