Dios conoce que darás lo mejor de ti para continuar su misión

Hermana Sonia Porras, C.S.C.
Hermana Sonia Porras, C.S.C.

Buenos días soy la Hna. Sonia Porras de la Congregación de las Hermanas de Santa Cruz.

Cuando me preguntan ¿cómo surgió mi vocación a la vida religiosa?

Les suelo decir que es una historia de amor con diferentes matices.

Soy la mayor de cuatro hermanos, (tres mujeres y un hombre). Mis padres trabajaban muy comprometidos en las diversas pastorales de la Parroquia dando charlas en la preparación de bautizos, matrimonios y catequesis familiar.

De ellos aprendí mucho sobre todo los valores y compromiso de los cuales uno debe de ser responsable.

Mi madre nos despertaba muy temprano para ir a misa, cosa que no nos gustaba sobre todo en el invierno, pero bueno asistíamos a misa, lo que si me gustaba mucho era escuchar los cantos, luego con el tiempo me prepare para recibir la primera comunión, esa fecha fue algo especial. Continúe con mis estudios secundarios y al iniciar los estudios en el Instituto como técnica en mecánica automotriz comencé a prepararme también para el sacramento de la confirmación.

Podría decir que todo inicio acompañando a una amiga (Viviana) a los encuentros vocacionales que se realizaba en el colegio “Fe y alegría” estos encuentros eran con señoritas que estaban acompañadas por las hermanas de Santa Cruz, las Hermanas de la Santa Cruz, así como por los Padres de Santa Cruz para los jóvenes.

Pero lo que no sabía era que Dios tenía otros planes para mí. Continúe con mis estudios en el Instituto y hablaba mucho con mi papá sobre nuestros planes a futuro como iba a especializarme y trabajar, ah! Lo que aún no les he dicho es que yo estudie mecánica automotriz y era la única mujer en esa carrera con 60 compañeros mayores en aquel entonces…Esto es otra experiencia de mi vida que en alguna otra ocasión compartiré.

Pero dirán ustedes ¿qué tiene que ver todo esto con mi vocación? pues tiene mucho que ver, ya que yo lo tomo como una preparación en el camino de seguimiento a Cristo y que él se vale de diferentes medios para que uno lo descubra.

Paralelamente a los estudios yo estaba muy comprometida con la pastoral juvenil y con el grupo de coro en el cual he participado por diez años, muchos de los cuales fueron de acrecentar y descubrir mi llamada.
Como les decía existía en mí una mezcla de sentimientos por un lado los proyectos planificados con mis padres sobre mi futuro en el desarrollo de la carrera y por otro lado el de seguir descubriendo a mayor profundidad esta nueva llamada que sentía.

Luego de un tiempo de discernimiento y acompañamiento me arriesgue a decir SI, continuaré en esta nueva aventura que Dios me invita.
Les puedo contar que es muy importante para mí, es que en todo ese tiempo siempre conté con el apoyo de mis padres, que solo deseaban mi felicidad.

Así que pasaron los años de formación y preparación conociendo más a la Congregación y realice mis primeros Votos un 6 de enero del 2001, luego salí por Estudios Universitarios a Costa Rica en donde fue otra nueva experiencia y misión por 5 años de la cual doy gracias a Dios.

Ahora bien la llamada de Dios está presente día a día y es para cada uno y una de estar atentos para dar una respuesta, es claro que como jóvenes ya tienen quizás sus vidas planificadas pero si no damos la posibilidad de arriesgar y de preguntarnos ¿me siento feliz con lo que estoy viviendo? ¿Qué quiere Dios en mi vida? ¿Por qué ahora que estaba bien, me pasa esto que no sé qué es? ¿Es una llamada? ¿Qué dirán mis padres, familiares y amigos? ¿Y mi polola o pololo? ¿Estoy demasiado mayor? ¿Quizás terminando mis estudios? Y si no es realmente lo que Dios me pide y salgo de la Congregación como muchos otros jóvenes que me dirán? ¿Que pensaran de mí? ¿Es una locura?

Algunos asistentes de la Misa del Rosario del Alba en 2013.
Algunos asistentes de la Misa del Rosario del Alba en 2013.

Bueno les digo que muy bien si tienen todas estas preguntas y más aún, les digo que están en buen camino. Porque Dios no llama a los perfectos, sino que te escoge porque conoce que TÚ darás lo mejor de ti para continuar su misión y te escoge por todo lo que eres, porque te AMA.

Así que les invito a ustedes jóvenes que no tengan miedo y no den escusas de que quizás ahora Dios les invita para que entreguen su vida al servicio del pueblo.

Ya que existe tanta necesidad y nosotras de la Congregación Santa Cruz en su mayoría somos de otros países, nos sentiríamos muy contentos que también formaran parte de nuestra Congregación alguno de ustedes. Así que les animo a comprometerse a escuchar con atención la llamada de Dios.

En unión de oraciones.
Hna. Sonia CSC.